
LA CRISIS ECONÓMICA Y LA
MORTALIDAD INFANTIL
Por Lic. María Guadalupe Rico Mtz.
Uno de los Objetivos
del Milenio se ve seriamente amenazado en el 2009 debido a los efectos
de la crisis económica mundial por lo que se entiende la perspectiva que
la mortalidad infantil aumente producida por la desnutrición; aunada, la
posibilidad de que millones de niños sufran un deterioro irreversible de
sus capacidades cognitivas.
En el pasado análisis
presentado a principios del mes de marzo en París, por la UNESCO se
habla de que será en África Subsahariana donde la niñez se verá más
afectada y no nadamás en salud sino que también los progresos hacia la
consecución de la enseñanza primaria sufrirán ahora retrasos como es el
caso de: Etiopía, Malí, Senegal, Rwanda y Bangladesh.
El Objetivo refiere a
reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de los
niños menores de 5 años plantea que cada año mueren casi 11 millones de
infantes, la mayoría viven en países en desarrollo. Fallecen como
resultado de enfermedad o una combinación de enfermedades que se pueden
prevenir. Algunas veces es la falta de antibióticos para tratar una
neumonía, o de sales rehidratadoras para combatir una diarrea.
Las familias más
pobres no pueden pagar los tratamientos más simples o tienen que
endeudarse para hacerlo. En Sierra Leona la cura para un niño enfermo de
malaria cuesta 6 euros, es decir los ingresos de una familia durante dos
semanas. Otra enfermedad que los aqueja es el sarampión.
En México hay 15
millones de niños pobres, del total, 60 mil pierden la vida antes de
llegar a los 5 años por causas fácilmente previsibles como son la
desnutrición, falta de alimentos, enfermedades broncorespiratorias y
diarreicas. Se calcula que dos millones no ingresan a la escuela, 800
mil la abandonan en el transcurso de los primeros años y de cada 100 mil
niños un 30 por ciento deja las aulas por tener que trabajar para ayudar
a la economía familiar.
Pero a diferencia de
cualquier país de África, en México tenemos a Carlos Slim, quien en la
última lista publicada por Forbes a cerca de los millonarios del mundo
ocupa el tercer sitio. Encabeza desde luego también la fila de las 39
personas más acaudaladas de nuestro país quienes poseen 135 mil millones
de dólares.
Sin embargo el señor
Slim ya invirtió millones de dólares en la compra del New York Times, en
las tiends Saks, en City Group y por ello la carta que le envió Denisse
Dresser en donde le pregunta cómo contribuye él a resolver los problemas
de pobreza de nuestro país luego de que en el Foro “Qué hacer para
crecer”, se dedicó a espantarnos sobre la peor crisis que desde los años
treinta viviremos y de ¿cómo nos va a ir? en lugar de plantear
soluciones y convertirse en
el filántropo de México.
Que lástima que esos 39
mexicanos sean insensibles ante las cifras de pobreza, que sean
espectadores del México, que este año según especialistas ampliará la
cifra que en el 2005 era de 48.5 a 64.5 millones de quienes no tendrán
cubiertas aquellas necesidades que permiten al ser humano vivir de
manera digna.