
El
árbol bello.
María Amparo GONZÁLEZ BERUMEN.
Olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Antonio Machado.
Los árboles son los seres vivientes
más viejos que existen sobre la tierra. Algunos, como los
sequoias de California, pasan
de los tres mil años. Otros, como el ciprés de los pantanos y el olivo,
viven más de mil. Y las encinas y los nogales tienen también muy larga
vida. Un corte transversal del tronco permite establecer la edad de un
árbol, al observarse alternados los círculos concéntricos, uno claro y
uno oscuro. Al lado de las aguas
está, como leyenda,/ en su jardín murado y silencioso,/ el árbol bello
dos veces centenario –escribe Cernuda.
Los árboles protagonizan junto a nosotros su propia historia: es secular
su relación con los pueblos y sus creencias. A favor de los árboles,
Infortunadamente, el blanqueo del tronco de los árboles se practica en
muchas zonas de nuestro país, con la
creencia errónea de que les
beneficia y les protege contra las hormigas. Quizá ignoremos que las
ramas y los troncos de los árboles están por naturaleza convenidos a una
corteza sólida que los mantiene intrínsecamente frescos y protegidos, y
que las plagas y las enfermedades tienen numerosas sendas de propagación
distintas a trepar por el tronco. Con el blanqueo de los troncos se
afecta gravemente a los árboles y se les expone a una enfermedad llamada
“clorosis inducida por cal”, que provoca el amarillamiento del follaje y
daña el proceso de transformación de sus propios nutrientes por razón de
que al lavarse con las lluvias, la cal baja disuelta en agua, daña el PH
del suelo, y lo hace aún más alcalino. Se han encalado los troncos
también con el criterio de facilitar en los caminos la ruta visual al
automovilista. Aquí es oportuno decir sin restricciones que en las
grandes ciudades del mundo, con árboles bellos y espectaculares, es
remoto pensar en esos usos chabacanos: el encalado es un indicador de
baja cultura. Todos los recursos en costos y mano de obra que se emplean
en estas prácticas, deberían servir para realizar con los árboles lo que
realmente les beneficie. Más que dinero, se requiere conocimiento como
punto de partida, y buena voluntad y capacitación de personal para su
cuidado.
¿Quién podría
imaginar la heterogénea infinitud de árboles que para nuestra ventura
pueblan
Por su magnificencia, por su
benevolencia, el árbol es concebido como un símbolo que asume en todas
las culturas, profundas significaciones. No olvidemos que algunas
disciplinas contemplativas se practican bajo los árboles, debido al
magnetismo y a la energía que de ellos emanan, creyéndose que bajo sus
largos brazos, verdes y esperanzadores, ahonda el hombre en la paradoja
central de la existencia, como una forma de admitir la fuerza de lo
espiritual en el diario vivir. Credos atávicos, intrínsecos…
Recordemos también las raíces del
hinduismo que se remontan a los Vedas de hace cuatro mil años, e incluso
a las que vienen de tradiciones orales más antiguas aún. Una parte
preternatural de las Escrituras indostánicas habla del Árbol de
Bajo la sombra de los árboles
pueden hallarse nuevos signos en
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26/04/09