
CONTAMINACIÓN AUDITIVA
Por Dr. José Ocampo Villalobos
El oído, uno de los 5 sentidos con los que cuenta el ser
humano y el cual permanece alerta durante las 24 hs del día los 365
días del año, es el responsable del
desarrollo del lenguaje en la infancia. Cuando
está ausente en esa etapa provoca una
discapacidad auditiva severa. La contaminación ambiental puede interferir
con el buen funcionamiento del oído, por ello es importante conocer algunos
datos sobre la misma.
Existe
información sobre las molestias de los ruidos en las ciudades desde la
antigüedad, pero es a partir del siglo pasado, como consecuencia de la
revolución industrial, con
la creación de maquinaria, el
desarrollo de nuevos
medios de
transporte y del crecimiento de las ciudades cuando comienza a
aparecer realmente el problema de la contaminación acústica urbana.
La
contaminación acústica es considerada por la mayoría de la
población de las grandes ciudades como un factor medioambiental
muy importante, que incide de forma principal en la
calidad de vida. El
ruido ambiental es una consecuencia directa no deseada de las
propias actividades que se desarrollan en las grandes ciudades.
El término
contaminación acústica hace referencia al
ruido cuando éste se considera como un contaminante, es decir, un
sonido molesto que puede producir efectos fisiológicos y
psicológicos nocivos para una
persona o
grupo de personas. La causa principal de la
contaminación acústica es la actividad humana; la
industria, como la textil, la maderera con los grandes y pequeños
aserraderos, las termoeléctricas
el
transporte, como son la aviación, los ferrocarriles, el
transporte público, la
construcción de edificios y obras públicas, con las grandes
maquinarias y perforadoras y en los
últimos años los equipos de sonido personales cuyos audífonos, descargan
directamente en el oído la intensidad sonora.,
y los antros donde se escucha
la música con intensidades entre 100 y 120 Decibeles entre otras.
Los efectos
producidos por el
ruido pueden afectar la fisiología del oído, causando pérdida de
audición, y psicológicos, como la irritabilidad exagerada. El
ruido se mide en decibelios (dB); y los equipos de medida más
utilizados son los sonómetros. Por lo que
la Organización Mundial de la
Salud (OMS), considera
50 dB como el límite superior deseable, el cual equivale a una
conversación entre un grupo de personas en un ambiente sin ruido.
Técnicamente, el
ruido es un tipo de energía secundaria de los
procesos o actividades mencionados, que se propaga en el
ambiente en forma de onda compleja desde el foco productor hasta
el receptor, a una
velocidad determinada y disminuyendo su intensidad con la
distancia y el entorno físico, que puede interferir
la comunicación hablada, base esta de la convivencia humana,
perturbando el sueño, el descanso y la relajación, impidiendo la
concentración y
el aprendizaje, y lo que es más grave, creando estados de
cansancio y tensión que pueden causar ansiedad y
enfermedades cardiovasculares.
En un gran número de casos se encuentran personas
sometidas a ruidos de gran intensidad, lo que produce un deterioro gradual y
progresivo que técnicamente se llama trauma acústico, tal es el caso de los
trabajadores de la industria textil, la aviación donde se pueden generar
intensidades de más de 120 db en el momento de los despegues, o como se
mencionó anteriormente en los antros donde el tiempo de exposición a
intensidades muy altas va afectando la audición.
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Límite de exposición al ruido |
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dB
|
Tiempo - hrs/min |
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90 |
8 horas |
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95 |
4 horas |
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100
|
2 horas |
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105 |
1 hora |
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110
|
1/2 hora |
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115 |
15 minutos |
Más de
115 dB. No están permitidos sin el uso de protectores auditivos
Medidas de protección
1.- Uso de protección auditiva, como son los tapones
o protectores auditivos.
2.- Evitar la exposición en discotecas por más de 30
min. en forma continua
3.- Usar calzado con suela de hule para evitar la
transmisión del ruido a través del sistema óseo.