
Lic. María Guadalupe Rico Martínez
El siniestro
asesinato del 25 de noviembre de 1960 de las hermanas Patria, Minerva y
María Teresa Mirabal, activistas
dominicanas conocidas como “las mariposas”
quienes fueron violadas, torturadas y encarceladas,
por órdenes del dictador Rafael
Leónidas Trujillo molesto por la actividad política que realizaban para
terminar con la dictadura,
fue un hecho que marcó el surgimiento de un movimiento cuyo objetivo
final no termina de solidificar.
En 1999 la Asamblea
General de la ONU aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la
Violencia contra la Mujer, quedando definido el término como: “todo acto
de violencia basado en el género que tiene como resultado posible
o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las
amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad ya sea
que ocurra en la vía pública o en la vía privada”
Kenya, Marruecos,
Camboya, Kazajstán, son solo algunos países en donde está trabajando
arduamente Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM),
para avanzar con los
Objetivos del Milenio, estos que tienen como propósito transitar en los
rubros de la pobreza, género, mortalidad infantil, salud materna,
enfermedades epidémicas, sostenibilidad del medio ambiente y
financiación del desarrollo.
En las sociedades de
los países mencionados predominan las comunidades en donde la condición
de la mujer es inferior a la del hombre en muchos aspectos como
familiar, social, política, etc. Es
común ver como la mujer está responsabilizada de las tareas del hogar y
de los hijos, recogida de leña, preparación de alimentos, trabajos
agrícolas y atención al ganado doméstico. Mientras, el hombre su tiempo
lo destina a beber y reunirse con sus amigos para tratar temas de la
comunidad.
México, también está
inmersa en la problemática. La última Encuesta Nacional sobre la
Dinámica de las Relaciones en los Hogares, revela que 43% de las mujeres
han sido víctimas de violencia por parte de sus parejas. Hay una urgente
necesidad de educar en valores para observar la presencia de: respeto,
igualdad, libertad, amor, solidaridad, entre otros. Si no, estaremos
incrementando las estadísticas con una sociedad cada vez más deteriorada
en pleno siglo XXI.
*periodista y docente de Desarrollo Sustentable