
REFUGIADOS AMBIENTALES
POR LIC. MA. GUADALUPE
RICO MARTÍNEZ
Autoridades de
las Islas Maldivas alzaron la voz ante la comunidad internacional.
Realizaron una singular junta de trabajo a una profundidad de seis
metros y durante treinta minutos por medio de gestos y el uso de
tablillas enviaron mensajes para expresar su preocupación por el
calentamiento global.
Claro que tienen
razón de su inquietud,
ya que los 360 mil habitantes
corren el riesgo de ser refugiados ambientales.
Maldivas, ubicado
en el Océano Índico, está conformado de 1196 islas de las cuales solo
203 están habitadas. Tiene la característica de ser el país más plano
del mundo, con una altitud máxima de solo dos metros en la Isla
Vilingili. Ya en el 2004 debido a
un Tsunami que sufrieron causó que un sector fuera cubierto por el mar.
Los cartógrafos tienen tarea pendiente, redibujar el mapa de las islas
debido a las alteraciones provocadas por el evento natural.
Se ha definido
como refugiados ambientales aquellos que debido a graves problemas en el
medio ambiente como la elevación del nivel del mar, la expansión de los
desiertos y las catástrofes por inundaciones se ven obligados a migrar
hacia el interior de su país o fuera de él.
En 1998
los desastres naturales produjeron más refugiados, que las
guerras. Se calcula que en el mundo hay 22 millones de refugiados.
Estiman científicos que en 2010 lleguen a 50 millones.
El
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha
señalado que las áreas que mayor riesgo corren son, el continente
africano y zonas costeras de Asia, en particular Bangladesh y las islas
del Pacífico, la región Mediterránea y América Latina.
Se necesita 2 grados de
incremento en la temperatura de nuestro planeta, para que Maldivas o
Tuvalú, queden sumergidas, es por ello que Las Maldivas alzó la voz. Las
temperaturas han subido 0.8 desde la era pre industrial.
Uno de los
Objetivos del Milenio es garantizar la Sostenibilidad del Medio
Ambiente. Para alcanzar la sostenibilidad es necesario que los recursos
naturales se utilicen de forma inteligente y que se protejan los
ecosistemas complejos de que depende nuestra supervivencia. La
sostenibilidad no puede conseguirse con los modelos actuales de consumo
y uso de recursos.
La actual
sociedad en la que el crecimiento de la producción origina la
multiplicación de los productos de consumo y por consecuencia la
creación de nuevas necesidades y deseos de compra, está llevando al
borde de severos problemas climáticos.
Se debe de hacer un
alto, sobre todo los países desarrollados que mayor contaminación
generan y que provocarán graves daños a los habitantes de los países
subdesarrollados. El mundo está en espera de la reunión de Copenhague.