POR LLEGAR TRANSGÉNICOS A TAMAULIPAS

Por Lic. María Guadalupe Rico Mtz.

 

 

*Primero, trabajo experimental

*Autorizan su consumo en México

*Intereses económicos de trasnacionales

 

   El Secretario de Desarrollo Rural del Gobierno de Tamaulipas, Víctor de León Orti  anunció hace unos días, que para el 2009 en Tamaulipas se iniciará la siembra de productos genéticamente modificados en los campos experimentales de Río Bravo y Estación Cuauhtémoc. En el sur del estado con fines comerciales será hasta el 2011; esta demanda ha sido expuesta, según las autoridades, desde hace dos años por los propios productores.

 

   El tema de los transgénicos tan llevado y traido por los pro y contras seguramente cobrará mayor importancia ante la siguiente crisis que tendrá que enfrentar el gobierno actual, que no pasa del narcotráfico, el debate por la iniciativa de la reforma energética y ya anuncia nuevas medidas ante la crisis mundial alimentaria, según los expertos, causada por el elevado precio de la energía, la creciente demanda de India y China, la expansión de biocarburantes y un clima cada vez más impredecible.

 

   Emnid en Alemania realizó una encuesta que refleja que las reservas de alimentos podrían volver a crecer gracias a la ingeniería genética si se apostara por los cultivos de plantas modificadas genéticamente.     

 

    Para darnos una idea más clara de lo que representan los transgénicos resumimos la charla realizada el 26 de mayo por dos importantes personajes. Aleira Lara, coordinador de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace y José Luis Solleiro, Director Científico de la empresa Agrobio México, quienes debatieron sobre la controversia de los transgénicos, en reciente blog de El Universal.

 

  A continación algunas contestaciones dadas por Solleiro.

 

      Los principales alimentos transgénicos que ya se pueden conseguir en el mercado, son: maíz, soya, canola, papa, tomate, papaya, alfalfa y arroz. La siguiente generación de productos Genéticamente Modificados (GM) está orientada a generar beneficios para la salud. Plantas con bajo contenido de grasas dañinas, mejor contenido de aminoácidos escenciales, etc. Hoy en día los beneficios más tangibles son para los agricultores.

 

   La semana pasada Francia país pionero en la  tecnología de los transgénicos aprobó una nueva ley que dice que los agricultores podrán decidir si usan tecnología GM o no GM. Conozco las decisiones europeas que dan luz verde al ingreso de soya  y maíz MON 810. En países como España, Polonia, Rumania, Francia y Alemania. Siembran maíz, remolacha, canola y otros productos con autorizaciones concedidas por sus gobiernos .

 

  Hay hortalizas, peces y animales genéticamente modificados. Sin embargo, solo llegará al plato del consumidor lo que haya sido autorizado por los ministerios de salud, de acuerdo con normas internacionales impulsadas por Codex Alimentarius

 

   A pesar de que europa quiere protegerse de la entrada masiva de maíz de Estados Unidos, acepta sin problemas la soya GM, pues la necesita. Igualmente no pone objeción alguna al uso generalizado de aditivos alimenticios (edulcorantes, espesantes, potenciadores de sabor, acidulantes, etc.) que se utilizan en procesos que utilizan microorganismos genéticamente modificados. Más del 60% de estos aditivos son transgénicos y las empresas europeas son las líderes del mercado .

 

   Estados Unidos, Canadá, Japón y Europa, han aprobado el consumo de alimentos GM que están ahora en el mercado. Oficialmente en México también ya están aceptados.

 

   Por su parte Aleira Lara, señaló:

 

   Los alimentos transgénicos, solo responden a los intereses de las corporaciones y al actual modelo económico, no a las necesidades de la sociedad, ni de productores ni de consumidores.

 

   Las corporaciones apelan a que se liberen los transgénicos en nuestro país con el objetivo de hacer experimentos cuando previamente se cuenta con datos que demuestran el riesgo de esa tecnología y evidentemente los pro transgénicos hacen caso omiso de estas evidencias.

 

    Recientemente reportes de las Naciones Unidas han señalado graves impactos al medio ambiente como consecuencias de la Revolución Verde los únicos beneficios  son para las grandes  corporaciones. La promoción de los transgénicos no será diferente.

 

   Greenpeace ha exigido que se hagan públicos los estudios que descarten las implicaciones en la salud y esto no se ha hecho. Los alimentos GM dejan un gran margen de incertidumbre al respecto, por otro lado, ya se tienen las evidencias de los impactos negativos al medio ambiente.

 

  Greenpeace siempre ha solicitado que la información verídica de impactos de los transgénicos a investigadores independientes lo que ha caracterizado nuestras declaraciones. En el caso del maíz es una irresponsabildiad que se avale una tecnología que sabemos que contaminará un centro de origen y dejará en manos de las transnacionales el patrimonio genético de nuestras variedades.

 

   Estudios recientes del MON 810 de Monsanto demostraron la imposible coexistencia de transgénicos y cultivos tradicionales y orgánicos, así como impactos negativos  en insectos benéficos y en la mariposa monarca, razón por la cual el gobierno de Rumania prohibió totalmente este tipo de cultivos.

 

   Las importaciones de maíz que está realizando el gobierno mexicano contienen un alto porcentaje de transgénico, así como los productos importados que contienen  derivados de soya, maíz, canola y algodón (como aceite).

 

   La recomendación es consumir productos nacionales y exigir el etiquetado de los productos transgénicos.

 

   Monsanto inició una escalada de demandas a agricultores en Estados Unidos y Canadá por  contaminación de la que ellos mismos son responsables. Han dejado en banca rota a los mayores productores, situación que será dificil de afrontar por parte de nuestros productores.

 

  La desventaja de la entrada de los transgénicos a México es que contaminarán a nuestros cultivos tradicionales y orgánicos, violando el derecho tanto de productores a producir sanamente, como de los consumidores  a decidir por nuestros alimentos.

 

   La promoción de los transgénicos por la industria biotecnológica responde a un modelo económico mundial el cual ha permitido que se patenten organismos vivos, que se especule con los alimentos básicos. Esto representa un duro golpe a la soberanía alimentaria de los países principalemtne del sur. La actual crisis alimentaria responde a ese modelo económico, a la falta de recursos para producir la tierra provocando un desmantelamiento paulatino y constante de nuestra producción nacional. De igual forma se ha visto la disminución en el presupuesto para investigacion nacional, la cual ha desarrollado variedades de maíz que responden a las necesidades agronómicas de nuestro país.

 

   Los consumidores tendremos que pagar más con un alto grado de incertidumbre respecto a los impactos de salud, sumados a los ya comprobados impactos negativos en el medio ambiente.

 

  Las corporaciones apelan a que se siembren transgénicos en nuestro país con el objetivo de hacer experimetos cuando previamente se cuenta con datos que demuestran el riesgo de esta tecnología y evidentemente los protransgénicos hacen caso omiso de estas evidencias.

 

  Se ha demostrado que los cultivos transgénicos no tienen mayores rendimientos que cultivos tradiconales y sí incremetarán su costo de producción, esto ha sido reconocido por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos

 

   A contestación de la pregunta hecha por uno de los blogueros sobre ¿Qué interés tiene Agrobio con las empresas transnacionales como Monsanto*, por qué la insistiencia de Agrobio en la siembra de maíz transgénico?

 

   Lara: las grandes empresas promotoras de los transgénicos tienen intereses en cuanto a las ganancias que recibirán una vez que obtengan el monopolio de nuestros alimentos. Mientras tanto descalifican las opiniones de organizaciones como Greenpeace que somos una organización independiente con intereses genuinos en el medio ambiente y la salud.

 

   Solleiro: las empresas referidas son parte de la asociación. La insistencia de sembrar maíz es que primeramente en una etapa experimental, podamos evaluar si se logran los resultados tan positivos que se han tenido en países como Filipinas, Honduras y Colombia: aumentos en el rendimiento del orden del 20% y reducciones de costos de producción del 60%.

 

 

  *Monsanto, de Estados Unidos y cuatro empresas europeas, controlan  el 100% del mercado de semillas transgénicas en el mundo.

 

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