
El Futuro del Planeta en Manos de las Corporaciones
Por: Lic. Abigail Hernández Gasca
El cambio climático no espera. Las consecuencias de la emisión de gases de efecto invernadero sobre el planeta se dejaron sentir, sobre todo este 2010, en México y diversos países del mundo con: lluvias torrenciales atípicas, inundaciones, sequías, huracanes, deshielo en la zona de los polos, aumento en el nivel del mar, pérdida de ecosistemas.
El destino ya nos alcanzó; pero lo más grave es que no existe “voluntad” política para resolver este problema; lo que impera son los intereses de ciertas corporaciones que quieren seguir quemando petróleo o carbón.
Bajo este panorama inició sus trabajos la 16 Conferencia de las parte de la convención marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16), en Cancún, Quintana Roo, en el sureste mexicano. Ambientalistas de diversas organizaciones no gubernamentales no se esperan que de esta cumbre surja un acuerdo global que ayude al mundo a detener el cambio climático.
Greenpeace, por ejemplo, considera
que es casi imposible
obtener un acuerdo global en Cancún, y
no porque ellos no lo deseen sino debido a que las condiciones políticas
entre los negociadores no son las mejores para alcanzarlo.
Un buen resultado de esta reunión sería que se aprobara
la creación de un fondo climático,
de por lo menos 140 mil millones de dólares anuales, que sirva para
financiar –de aquí al 2020- las acciones de cambio climático en los
países en desarrollo, señala Gustavo Ampugnani, coordinador de
Otros, como Silvia Ribeiro, del grupo Acción sobre
Erosión, Tecnología y Concentración (ETC), advierten que en Cancún, lo
más importante será que la sociedad civil
denuncie las falsas soluciones
con las que se quiere enfrentar el cambio climático, como los
programadas denominados REED (Reducción de Emisiones por Degradación y
Deforestación de Bosques), mediante los cuales se pretende meter a los
bosques dentro del mercado de bonos de carbono, es decir, hacer negocio
con ellos.
Las
propuestas de