
CUÁNDO APROVECHAREMOS EL BONO DEMOGRÁFICO
*LIC. MARÍA GUADALUPE RICO MARTÍNEZ
México debe aprovechar su bono demográfico. El censo 2010 llevado a la práctica seguramente arrojará las estadísticas del reducido incremento de la población en edad de retiro y que la tasa de dependientes económicos estará en descenso como desde hace dos décadas. En el 2000 había una población económicamente activa de 42 millones de personas y para el 2030, incrementará a 64 millones.
El bono demográfico, fenómeno que presentan las naciones cuando la población en edad de trabajar (15 a 64 años) es mayor que la dependiente (de 0 a 14 años y de más de 65 años) es el que actualmente vive México, que otras naciones han aprovechado, como sucede en China, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, solo por nombrar algunas.
Por datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía hay 22 millones de jóvenes de 14 a 29 años. La Secretaría de Educación Pública dio a conocer recientemente que el cuarenta por ciento de los jóvenes que cursan bachillerato no logran terminarlo. De cada cien estudiantes solo terminan 13 el nivel superior. Hay siete millones que ni estudia, ni trabaja, ni se dedican al hogar, ni buscan empleo y ni tienen desarrollo. A lo que los sociólogos ya han dado por llamar la generación “ni ni”.
El sistema educativo enfrenta carencias presupuestales que impiden la suficiente cobertura ante una demanda creciente, hace falta tecnología de punta en aulas y laboratorios, hay limitada vinculación con los sectores productivos, desarticulación con el nivel educativo anterior, aunado el alto grado de corrupción y un sindicato vitalicio. Los problemas continúan y no se destraban.
Urgen políticas públicas encaminadas a aprovechar este importantísimo periodo. Crear fuentes de trabajo, mejorar el sistema educativo y tener planes en materia de salud para atender enfermedades del futuro en los adultos. El Programa Nacional de Población 2008-2012, argumenta: … la oportunidad terminará no solo por desperdiciarse, sino que el mismo podría transformarse en un pagaré demográfico que cobraría sus dividendos mediante el incremento del subempleo en una sociedad en pleno envejecimiento”.
El bienestar humano es un indicador de sustentabilidad e incluye: trabajo, salud, educación, vivienda y seguridad. Con cuáles de ellos contamos. El desarrollo sustentable, puede esperar.
Al fin, para el 2030 todavía falta mucho.
*Periodista y docente de Desarrollo Sustentable