
Árbol viejo hospitalario.
María Amparo GONZALEZ BERUMEN.
Olmo,
quiero anotar en mi cartera
la
gracia de tu rama verdecida.
Antonio
Machado.
Los árboles son los seres vivientes más viejos que existen sobre la tierra.
Algunos, como los sequoias de California, pasan de los tres mil años.
Otros, como el ciprés de los pantanos y el olivo, viven más de mil. Y
las encinas y los nogales tienen también muy larga vida. Un corte
transversal del tronco permite establecer la edad de un árbol al observarse
alternados los círculos concéntricos, uno claro y uno oscuro.
¿Quién podrá imaginar la heterogénea infinitud de árboles que para nuestra
ventura pueblan
Ya sea por su magnificencia, ya por su benevolencia, el árbol es concebido
como un símbolo que asume en todas las culturas del mundo profundas
significaciones. Recordemos que algunas disciplinas contemplativas se
practican bajo los árboles, dado el magnetismo y la energía que de ellos
emanan, creyéndose en alguna medida que bajo sus largos brazos, verdes y
esperanzadores, ahonda el hombre en la paradoja central de la existencia,
como una forma de admitir la fuerza de lo espiritual en el diario andar.
Credos atávicos, intrínsecos a todos los pensamientos…
Aquí será bueno citar las raíces del hinduismo que se remontan a los Vedas
de hace cuatro mil años, e incluso las que vienen de tradiciones orales más
antiguas aún. Una parte preternatural de las Escrituras indostánicas habla
del Árbol de
Según una antigua historia
hay una higuera,
el gigante Aswattha,
el Eterno;
enraizado en el cielo,
sus ramas se extienden sobre la tierra:
cada una de las hojas
es un Himno Veda,
y quien lo conoce
conoce todos los Vedas.
Sus arqueadas ramas
hacia arriba y hacia abajo
son alimentadas por las gunas,
las yemas que brotan
atañen a los sentidos,
también sus raíces
se extienden hacia abajo,
hasta este mundo,
son las raíces de la acción humana.
Bajo la sombra de los árboles pueden hallarse nuevos signos en
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