
A preservar la vida
Mensaje de María de los Ángeles
Guzmán Hernández, presidente de la Asociación de Colonos del
Fraccionamiento Floresta de Veracruz, en la reciente reunión en la
Facultad de Educación Física de la Universidad Veracruzana.
En ese encuentro asistieron
miembros y dirigentes de la Asociación Nacional de Afectados
Ambientales, así de diversas organizaciones no gubernamentales del país
y del extranjero, quienes se trasladan por carretera hacia la Cumbre en
Cancún, Quintana Roo.
A continuación, el texto de su
mensaje:
Estimados amigos… bienvenidos a
Veracruz, que es su casa… siéntanse como en su hogar, su tierra, como
hermanos.
Hoy estamos aquí reunidos, con
firmeza y espíritu fraternal y solidaria por un objetivo común que nos
preocupa sobremanera.
A todos ustedes, todo nuestro
afecto y reconocimiento por su decidida participación y cuyo sustento
humano lo mueve una noble sensibilidad social.
Amigos: sabemos del gran reto de
ir todos juntos hacia un escenario donde se discute el futuro y
sobrevivencia de la vida en este globo terráqueo que se nos va de
nuestras manos.
Un peligro inminente acecha a la
humanidad, a la tierra, a la naturaleza, a nosotros.
Una amenaza vigente, que avanza
ante la complacencia y corrupción de
funcionarios de gobierno, complicidad; el vorágine de
industriales y corporativos internacionales y empresarios nacionales que
con ambición y afanes de lucro hacen a un lado todo sentido y protección
de la naturaleza y preservación de la especie humana.
Por ello, no debemos bajar la
guardia cuando sabemos que el tema del calentamiento global se está
convirtiendo en un asunto más económico que ecológico… y esto es
demasiado peligroso.
¡Nadie es dueño del mundo y menos,
de unos cuantos!; el globo terráqueo es de todo, no sólo de unos países
como China y Estados Unidos, que son los que más contaminan el orbe.
El verde majestuoso de la
naturaleza… desaparece.
La contaminación ambiental, los
efectos en los ríos, la selva, el desierto,
las zonas urbanas impactadas por deforestación, las industria, la
basura, las emisiones de dióxido de carbono…¿a dónde llevarán a nuestra
salud y amada naturaleza, nuestra tierra?
Quiero hacer un paréntesis:
Nosotros, aquí en la región
veracruzana, hemos sentido en carne propia este atentando a la vida.
Incluso, nuestros pueblos,
rancherías, comunidades y ciudades todavía resienten los impactos de
recientes fenómenos naturales –como el huracán Karl– que se han
traducido en tragedia, dolor, desolación, miles de damnificados,
enfermedades y muerte.
El huracán chocó contra Pico de
Orizaba y dejo cuatro mil millones de metros cúbicos de agua que bajaron
de forma rápida.
Los ríos Jamapa y Cotaxtla, que
bajan precisamente de esa zona, se llenaron de forma inmediata
desbordándose y provocando inundaciones en las zonas aledañas.
Como consecuencia, el gobierno
estatal decretó alerta en 62 municipios más sumando 114 municipios,
todos en alerta roja.
Debo resumir:
Lo sucedido el 18 de septiembre
pasado, con inundaciones en La Antigua, Cardel, Salmoral, Puente
Moreno, Veracruz… y cuántos espacios urbanos, rurales e indígenas no
pueden aún ser mitigados por sus habitantes.
También, Minatitlán, Tlacotalpan,
vivieron durante varias semanas inundaciones trastocando la vida de sus
pobladores que en su mayoría tuvieron que abandonar sus hogares para ser
protegidos como damnificados.
Qué difícil es aceptar lo
sucedido.
No es posible aceptarlo.
Nuestro plantea, nuestro terruño,
nuestros hogares, no se lo merecen.
No quisiera entrar en detalles
sobre lo acontecido, que fue de suma gravedad.
Hoy, sólo quiero reiterar ante
ustedes, que si persiste la falta de una cultura preventiva y de cuidado
sobre la naturaleza, aunado a la irracionalidad de la gente, las
consecuencias serán mucho más grandes.
La falta de dragado sobre ríos,
lagunas, arroyos, afluentes, cuencas hidráulicas,
y todo recurso natural donde haya agua, nos llevará a
consecuencias dramáticas como lo sucedido en septiembre de este año.
A esto se le califica como un
ecocidio.
El cambio climático, no sólo es un
proceso natural.
No debemos aceptar que el cambio
climático se debe sólo exclusivamente a emisiones de CO2 por automóviles
e industria.
Amigos: el dióxido de carbono es
causante de un porcentaje importante para que exista
desequilibrio ecológico provocando que los fenómenos meteorológicos se
presenten con más violencia.
Estamos hablando del calentamiento
global y sus consecuentes alzas de los niveles del mar, aumentos de
sequías e inundaciones, así como el fenómeno del “Niño” y la “Niña”.
Conforme el clima se haga más
cálido la evaporación se incrementará; esto causaría un aumento de las
precipitaciones lluviosas y más erosión.
Este fenómeno modificará la
distribución de la fauna y floras del planeta y podría presentarse
descenso en las cosechas. Puede producir cambios profundamente
negativos, o incluso catastróficos tanto a nivel mundial como en
regiones vulnerables específicas.
Esos efectos incluyen no sólo el
ambiente, sino además repercusiones económicas y biológicas
(especialmente en la agricultura) que a su vez podrían afectar el
bienestar general de la humanidad.
Por ejemplo, un informe del Centro
de Seguridad Nacional de USA advierte que: “en los próximos 30 o 40 años
podría haber guerras
por agua, una creciente inestabilidad causada por el cambio climático”.
¿Y qué otros factores son
causantes del cambio climático?: ¡El efecto invernadero!
1.- Emisiones de CO2 por
automóviles e industria.
2.- Adelgazamiento de la capa de
ozono
3.- Contaminación ambiental con
desperdicios industriales no degradables.
4.- Contaminación ambiental de
todo tipo de basura por gente común y corriente (como nosotros), tirando
desperdicios y basura donde se nos presente. ¡Cuidado: todo nuestro
entorno podría convertirse en un basurero!
5.- Explosión demográfica en las
grandes urbes y desecación de los mantos acuíferos.
6.- Destrucción de manglares,
humedales, pantanos y zonas costeras.
7.- Cambio de uso de suelo por
nuestras autoridades federales, estatales, municipales, ejidales, etc.,
etc., etc.
8.- El derretimiento de los polos
y glaciares; temperatura aumenta terriblemente; ha dejado de llover en
regiones donde antes este fenómeno era común; la erosión, las
inundaciones, la salinización de tierras, de aguas superficiales y del
manto freático… los incendios forestales…
¡Por favor…vamos ahora todos
juntos por la preservación del ambiente!
No debemos permitir que el planeta
desaparezca; evitemos un holocausto; no sigamos sólo de espectadores,
pasivos, con miradas atónitas del deterioro ambiental y el abuso contra
la naturaleza.
Las futuras generaciones deben
encontrar un entorno amigable, un mundo sano, rico en flora, fauna,
agua, oxígeno, exactamente como lo disfrutaron nuestros antepasados.
¡No permitamos que se nos vaya la
vida!
Ante la rapiña de los poderosos,
nuestros brazos, conciencia, lucha, debemos lanzarla, impulsarla y
enriquecerla con acciones como esta gran cruzada por la vida.
Recordemos:
“Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer…la tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos. ¡Cuidémosla!